Rally Dakar, la jugarreta que daña el patrimonio arqueológico
ACTUALIDAD NACIONAL
Con aportes del Estado, tanto en Argentina como en Chile, un grupito de jovencitos juega a la aventura en el llamado Rally Dakar, pero esa actitud complaciente se está acabando y no todos están de acuerdo con que la ruta pase por el Desierto de Atacama o por otros lugares considerados santuarios de la naturaleza.
Hace días, la ONG Acción Ecológica y la Fundación Patrimonio Nuestro presentaron en la Corte de Apelaciones de Santiago un recurso de protección contra el Rally Dakar en defensa del patrimonio arqueológico del país. No faltará quien diga que los que estamos en contra de esto somos “amargados”, pero hay que hacerse varias preguntas, como ¿por qué el rally dejó de realizarse en Europa?
Primero, el nombre era “París Dakar”, pero los europeos fueron reclamando por el paso de la competencia, que al final se realizaba desde España. En África, tampoco se las llevaros peladas, también hubo quejas y reclamos, sin contar las muertes por accidentes cuyos protagonistas fueron pilotos del Dakar. Con la chiva de amenazas de movimientos árabes, sus organizadores miraron a otra parte del mapa tercermundista, donde estaba Chile y Argentina. Con una mirada de explorador en busca de Tarzán o “Tin Tin en aventurero”, llegan por acá, donde las autoridades, primero de la Concertación y luego de la Alianza, aplauden con cara de aviso de dentífrico y más encima colocan platita de todos los chilenos para que los nenes jueguen al rally, y de paso arrasen con miles de
años de historia.
Basta recordar que ya el año pasado el Consejo de Monumentos Nacionales constató y comprobó el grave daño arqueológico y paleontológico que deja esta competencia en nuestro desierto de Atacama. La presidenta de Patrimonio Nuestro, Rosario Carvajal, dijo a los medios que las medidas de mitigación del impacto son insuficientes e ineficientes para el daño irreparable que se produce en la zona.
“El informe es claro y frente a eso una cosa que ya habíamos denunciado por varios años. El daño es evidente. Nos parece un despropósito que exista un apoyo del mismo Gobierno y muchas veces con fondos públicos para realizar una actividad que daña el patrimonio de nuestro país”, señaló la dirigente.
El Dakar Chile – Argentina comienza el 1 de enero en Mar del Plata, donde ya agrupaciones ambientalistas están colocando el grito en el cielo por el daño patrimonial que deja la carrera. Lo mismo esta pasando en Perú. ¿Serán sólo saludos a la bandera los reclamos judiciales? Hasta el momento, las autoridades prefieren ser protagonistas de la foto con los corredores que nos tratan de “sudacas”, a cuidar nuestro patrimonio y nuestra dignidad.
Por Andrés Vilanova de Iquique
Foto: Facebook



























