El ladrido de los edificios
ACTUALIDAD LOCAL
En la bajada de la calle Julián, hacia la calle Florida, advierto en el cerro del frente (Bellavista) un edificio de departamentos antiguo, de esos construidos en los años ’60 o ’70. Me llama la atención su baja altura y su positiva integración hacia el cerro, de suave pendiente y llamativa visual.
Este ejemplar de edificio acostado puede encontrarse en varios sectores de la ciudad y da cuenta de una corriente arquitectónica moderna pero respetuosa del anfiteatro porteño, cuestión que hoy es anacrónica, pues ya no existe ninguna consideración con el concepto de vista tan propio de Valparaíso.
A pesar de la denominación patrimonial de Unesco, el puerto se hundió cada vez más para arriba con estas moles de 20, 30 pisos, habitadas por personas que las adquirieron como segunda residencia. Entonces imagino acostadas esas torres, como durmientes en el cerro igual que el edificio del cerro Bellavista, y encuentro un mundo donde todos nos respetemos y seamos consecuentes con lo que decimos soñar.
Porque la mentalidad del chileno actual se caracteriza por una pálida conciencia. Se dice estar en contra de los edificios en altura, pero muchos viven en uno. “Es lamentable, pero hay que velar por el futuro, sé que a algunos les molesta, pero ese no es mi problema, suficiente tengo con mis problemas como para pensar en que a alguien le moleste el edificio”. Los problemas nos sobrepasan, la vida moderna no da tregua “y nada como la seguridad y la vista y el status de un departamento en altura”.
Una de las tantas publicaciones esporádicas de la escena literaria porteña fue una hoja llamada “El mar y la duda”. Tres intervenciones fotográficas para un trabajo de excelente factura, sin autores claros ni responsables escritos, pero con el alma porteña fielmente reflejada en una poesía visual muy popular:

“Que Valparaíso se parezca a Valparaíso”, o que el mundo deje de ser un tablero de la gran capital donde lo único válido sean los billetes, las inversiones, los edificios en altura, las termoeléctricas, las privatizaciones. Dejemos espacio para que el mundo se parezca al mundo, y no al ladrido de un edificio de 30 pisos que amenaza con pisarnos en cualquier momento.
Por Absalón Opazo Moreno































Agosto 26th, 2010 at 1:51 pm
notable !!
Agosto 26th, 2010 at 6:31 pm
Hola, cumpa. Excelente artículo… En estos días he andado pensando en asuntos similares. Hasta me salió una canción. De ahí se la hago llegar. A ver si suena en la Placeres.
Agosto 26th, 2010 at 8:44 pm
claudio faundes siempre con sus chistes pencas
Septiembre 5th, 2010 at 10:47 pm
el anfiteatro, cada vez mas se llena de tipos q se paran y no dejan ver la escena, dan la espalda a los de la galeria, ni siqera miran sobre el hombro, no vamos a descubrir ahora como es qe llegaron de los ultimos y se ubican al principio del mar
Junio 22nd, 2011 at 9:18 pm
exelente, terrible wey,…