La réproba hipérbole

1) Mientras la masa, dedicada a jugar al emboque o al luche, indistintamente, se debatía con los zamarrones del último asentamiento de plaquetas, vitrificados, en medio de los cortes programados de agua potable en nuestra región (la de Valparaíso), asumió como presidente el empresario derechista Sebastián Piñera Echenique.

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2) El sobajeo de manos
y espaldas encorvadas, encabezado por los parlamentarios de la cámara alta, junto a un par de diputados recientemente electos, se extendió por casi una hora antes de que, junto a su señora, Piñera apareciese.

3) Los invitados son los mismos de siempre. Las mismas familias, los mismos ladrones, los mismos animadores y cantantes de años anteriores. Prenda Mega, sino, y ahí se dará cuenta de lo que le estoy diciendo. (A lo que queda, después del tsunami, de la Concertación, le hace falta un magnate de las comunicaciones, un mecenas prudente, como el olvidado Max Marambio: un bufón imprescindible, fuera de su Marco, en esta hora lúgubre.)

4) Algunos cumas, el perraje y el medio pelo lograron posicionarse en el vendaval del congreso pleno, en la nueva forma de hacer política. Esto sucede hasta en las mejores familias; la sonrisa de Moreira era intimidante hasta el escalofrío y el terno del alcalde Plaza vaticinaba nuevas catástrofes.

5) Las vedettes nacionales e internacionales pasearon sus cadáveres por una alfombra roja enmohecida; galardonando su desinterés y su falta de ánimo.

6) Las banditas militares se encargaron de la musicalización del sketch republicano en las afueras del parlamento junto a la fanaticada Piñerista que se mezclaba idóneamente con la de la saliente presidenta Bachelet. Un mejunje atroz, como podrá comprenderse.

7) Con una réplica fueron recibidos los gañanes de la política regional; los realpolitiks sudacas. Los Lugo y los Morales, Cristina y el burdo Alan dos cabezas García; el principado tardío del Borbón rancio alabando (miren nada más,¡nuestra economía!) la guerra personal de Uribe y al piño de integradores que han hecho del socialismo, entendido como manifiesta resurrección del libre mercado, y del intrigante progreso, su pútrida bandera. (Y en esto el Reyno de España nos sigue las de abajo.)

8 ) (Las nubes, las de hoy, en el puerto, seguirán presagiando lo peor para este pueblo condenado.)

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9) En el tradicional Ford Galaxy, negro como el luto concertacionista, llegó la Bachelet sonriente, probablemente por el cacho del que se desembaraza, secundada por el privatizado Pérez Yoma y por la caballería del ejército de Chile, que todavía tiene en sus manos el puzzle de los detenidos desaparecidos.

10) “En nombre de Dios, se abre la sesión.” Eso dijo Jorge Pizarro, presidente del Senado. Nada, lo digo como mero espectador, puede comenzar, siquiera, desde esa premisa absurda, cautelar y cáustica.

11) Luego vinieron las trenzas sueltas de la tricolor y la piocha del huacho Riquelme, el abrazo protocolar y el sello que retumba en el aplauso. Su excelencia, sin haberse desligado de LAN, ni de Chilevisión, hizo jurar a sus ministros que, en la apoteósica distancia que les separa de los ciudadanos, hidrataban con el sudor de sus manos la solemne farsa que afincada en la centro-izquierda, hoy termina por salir del closet.

12) La firma y el papeleo quedaron postergados, como medida preventiva, por la evacuación del congreso. Todos muy compuestos (los descompuestos) hacían abandono del recinto: los periodistas lameculos y las menopáusicas señoras de los generales; Jovino Novoa y el pobre huevón que hace el aseo. Todos, de capitán a paje.

13) Una última reflexión de este día inolvidable, una última opinión antes de que nos caiga la noche: Piñera, hombre de negocios, hoy más que nunca parecía profundamente inmerso en su vida. El hecho de ser un hombre importante del cual dependen los destinos de tantos otros hombres lo hace, como suele ocurrir, inaccesible, extraño, misterioso. Pero, no lo olvide la ciudadanía, se trata de un misterio pobre de volumen y de contrastes. Un barroco artesonado destinado a desprenderse.

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Un comentario a “La réproba hipérbole”

  1. Leo Castillo Dice:

    y que mejor que la tele para presentar este espectaculo circense, del que la mayoria pareciera realmente disfrutar y “sentirse parte de la historia”, una historia por cierto repetida por cientos o miles de años, mientras un cielo gris quiere llover escamas de un sol siniestro.

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